Bodegas Larchago

La elaboración del vino

Ver/ocultar VINIFICACIÓN DE VINOS TINTOS

La elaboración de nuestro vino tinto se inicia con el despalillado o eliminación del raspón del racimo. Una vez separado el mosto, va a los depósitos donde empezará su fermentación alcohólica durante unos 15 días a una temperatura controlada de unos 27º C.
El control de la temperatura es de gran importancia, por lo que durante todo el proceso está automatizado. Todos los depósitos disponen de un sistema de dobles camisas, para poder enfriar o calentar el mosto o vino.
Durante la fermentación se desprende anhídrido carbónico, el cual empuja hacia arriba los hollejos formando en la parte superior del depósito una masa sólida denominada “sombrero”. Para conseguir la disolución de la masa, se procederá al remontado o bombeo del mosto, con lo que éste asciende hasta la parte superior del depósito, haciendo que el sombrero se hunda.

Después del proceso de fermentación alcohólica se realizan maceraciones en frío consiguiendo una mayor extracción de aromas y materia colorante. Además se realizan maceraciones posteriores a la fermentación en aquellos depósitos cuyos vinos vayan a ser destinados a Crianzas, Reservas y Grandes Reservas.
Además de esto, siguiendo las instrucciones de nuestro enólogo, realizamos diversas técnicas potenciadoras del vino como elaboraciones de doble pasta, microoxigenación, delestage….
Todo este proceso lleva a su vez un exhaustivo control analítico que nos permite conocer el estado del vino en cualquier momento.

Ver/ocultar VINIFICACIÓN DE VINOS BLANCOS

El proceso de elaboración de nuestro vino blanco comienza con el estrujado de la uva blanca separando el zumo. Con esto conseguimos que se aumente el rendimiento del prensado y la obtención de forma rápida del mosto, bien para que fermente de forma espontánea o mediante la utilización de levaduras seleccionadas.

El mosto pasa a una fase de escurrido y de aquí se consigue un prensado más rápido.
Una vez limpio el mosto de materias sólidas se trasiega a otro depósito donde tendrá lugar la fermentación entre 10 y 15 días a una temperatura controlada de entre 12 y 16 ºC. Después se realiza un trasiego de limpieza para separarlo de las levaduras y otras materias, con lo que evitamos la aparición de aromas y sabores desagradables.

Por último se pasa al proceso de clarificación, filtración y estabilización, adquiriendo un aspecto limpio, brillante y estable en el tiempo.